En la
publicación anterior finalicé haciendo una brevísima diferenciación entre
conductismo y cognitivismo, pero es en esta nueva entrada donde se hará más hincapié
en ambos conceptos, además de hablar sobre las algunas de las teorías de
aprendizaje.
Antes de entrar de pleno en materia
debería construir una definición de
aprendizaje, viendo que no hay una definición universal. Se considera
“aprendizaje” como un proceso que no finaliza, es decir, que dura toda la vida
y nos ofrece la oportunidad de desarrollar habilidades y adquirir conocimientos
prácticos en cualquier ámbito de la vida. No únicamente se aprende en el ámbito
educativo, el simple hecho de observar cualquier situación cotidiana ya nos
ofrece una serie de información que puede sernos provechosa para la vida (o no,
dependiendo de nuestros intereses y otros factores).
Respecto al conductismo, Watson fue el introductor de esta corriente en el
ámbito educativo, y es éste el que ve el aprendizaje como los cambios observables
que muestra un sujeto, como la frecuencia de una conducta determinada ante un
estímulo concreto. Fue por esta creencia que fue el autor de la siguiente
frase: Dadme una docena de niños sanos, bien formados, para que los eduque, y
yo me comprometo a elegir uno de ellos al azar y adiestrarlo para que se
convierta en un especialista de cualquier tipo que yo pueda escoger –médico,
abogado, artista, hombre de negocios, e, incluso, mendigo o ladrón-,
prescindiendo de su talento, inclinaciones, aptitudes, vocación y raza de sus
antepasados. A partir de esta cita se puede mostrar qué postura adoptaba
Watson respecto al aprendizaje, es decir, la postura de ver al niño como una “tabula rasa”, una mente vacía que debe
ser llenada de conceptos y sabiduría a partir de lo que le ofrece el entorno al
niño. Para que se realice el aprendizaje es necesario que haya una serie de factores:
- · Agentes biológicos del pasado: la genética.
- · Agentes biológicos del presente: nutrición, enfermedades crónicas, ingesta de algún medicamento,…
- · Historia de aprendizaje del individuo: las vivencias y emociones que padece el niño y que pueden condicionar el aprendizaje.
- · Condiciones ambientales momentáneas: características de los ambientes en los que se mueve el niño.
Además
de estos factores, también se siguen cuatro principios que explican el
proceso de aprendizaje:
- · Contigüidad: la cercanía entre dos hechos se pueden acabar asociando.
- · Refuerzo: si la asociación se repite diversas ocasiones, la respuesta se repetirá.
- · Práctica: la repetición del refuerzo acaba provocando la respuesta deseada.
- · Control del estímulo: determinar cuál debe ser el estímulo para que genere el resultado deseado.
Respecto al conductismo en sí, éste
está dividido en el condicionamiento
clásico y el condicionamiento
operante, diferenciándose estos dos en el trato de los sujetos (el
conductismo clásico privaba a los sujetos de libertad, mientras que el operante
dejaba éstos libres frente al estímulo, siendo así todo un poco más natural).
CONDICIONAMIENTO
CLÁSICO
En esta
rama destaca Pavlov y su famoso perro. Este autor demostró que se puede
modificar la conducta a partir de la elección de un estímulo concreto, es decir,
obtener respuestas condicionadas a partir de estímulos condicionados. Y no fue
únicamente empleado con animales, sino que esta manipulación se llevó a cabo
también con seres humanos.
Una
manera de trabajarlo con los seres humanos es a partir de la técnica de la desensibilización
sistemática, muy útil para tratar fobias. Ésta trata de diseñar situaciones
que hacen acercar progresivamente al sujeto a aquél estímulo que le genera una
respuesta inadecuada. También encontramos otras técnicas como la exposición
en vivo (conocido también como efecto de choque) y la exposición
imaginación, que es mucho menos violenta que la anterior debido a que se
recrea la situación de miedo o fobia a partir de la imaginación.
CONDICIONAMIENTO
OPERANTE
Skinner
es el mayor representante de esta rama y aquí destaca su experimento “la caja
de Skinner”, la cual ya había estudiado anteriormente en bachiller y en el
módulo. Este experimento constaba en que a partir de los movimientos
voluntarios de la rata en la caja, y a partir de repeticiones de conductas y
refuerzos, conseguía condicionar una conducta. A partir de pulsar una palanca,
se le administraba comida al animal, que era el refuerzo que obtenía; y a
partir de la repetición de esa acción (al principio de casualidad y luego
voluntariamente) el animal iba recibiendo ese refuerzo y se iba condicionando
esa conducta.
El condicionamiento operante tiene
una serie de fases:
- · Fase de evaluación o análisis: saber qué conducta se tiene intención de mejorar.
- · Fase de intervención: escoger qué técnica se amolda más a la situación.
- · Fase de seguimiento: valoración continua de la aplicación de aquella técnica (si es efectiva o no, si es necesario cambiarla, etc.).
También
se nos han presentado diversos tipos de técnicas para modificar la conducta
(algunas más recomendables que otras):
- Refuerzo positivo: técnica conocida por todos en la cual se le premia inmediatamente al sujeto en cuestión ante una acción realizada.
- Moldeamiento: cuando una persona no sabe realizar una acción, ésta se divide en fases que deberá ir realizando y que, además, deberán ir siendo premiadas a medida que se consiguen.
- Encadenamiento: es muy parecido al moldeamiento pero con la diferencia de que el niño ya sabe realizar la acción y el propósito es que aprenda esa habilidad de forma más compleja.
- Sistema de dirección de conducta mediante un contrato: esta técnica me es muy familiar ya que se llevó a cabo en mi casa, sobre todo a la hora de tener que compartir cosas con mi hermano cuando éramos más pequeños. Mi padre, ante la desesperación de vernos pelear por usar el ordenador, decidió elaborar un contrato, un papel donde figuraba el nombre de mi hermano y el mío y el acuerdo al que se quería llegar, es decir, compartir y respetar el tiempo de cada uno. También se encontraban escritas las consecuencias de no cumplir lo que figura en el contrato.
- Supresión de refuerzo: esta técnica se llevó tanto en mi familia como en la escuela. Trataba de quitar aquel refuerzo que ayudaba a que tengamos una conducta en concreto, evitando así su repetición.
- Economía de fichas: recuerdo que esta técnica se utilizó durante el segundo ciclo de educación infantil. En un panel grande se colocaban los días de la semana y el nombre de cada grupo de mesas (nos sentábamos en grupos) y dependiendo de nuestra conducta, al final del día se ponía un gomet rojo u otro verde. Al final de cierto tiempo (supongo que de cada semana), era premiado el grupo que más gomets verdes tenía.
- Sobrecorrección: no recuerdo haberme topado con esta técnica en la escuela, pero debo decir que en mi familia era casi el pan de cada día. Ante un destrozo (ya sea por mi parte o por parte de mi hermano), mi madre nos obligaba a reparar o recoger aquello que se ha destrozado.
Sobrecorrección restitutiva: valorar el daño, arreglarlo y dejarlo mejor a como estaba antes.
Práctica positiva: consiste en arreglar lo dañado, pero con la condición de no reforzar la conducta de forma positiva, porque se podría llegar a la conclusión de que está bien hecho el destrozo.
- Tiempo fuera de refuerzo: recuerdo que durante mi estancia en la escoleta llevaron a cabo esta técnica varias veces (y la gran mayoría por cosas absurdas, todo sea dicho). Ante una conducta que no gustaba a la educadora, ésta no dudaba en mandarme a la sala de los bebés, un lugar fuera del aula y en el que me apartaban de la actividad que realizaban en ese momento.
- Tutoría de un compañero: un niño tutoriza a otro para reforzar alguna cosa en la que el otro falla.
Una vez trabajadas y comprendidas
todas las técnicas, cabe añadir que puede llegar a resultar bastante complicado
aplicar algunas en según qué contextos, qué sujetos y los problemas que se
presenten. De esto me di cuenta a medida que hacíamos el trabajo que correspondía
con esta parte del temario, que se debía tener en cuenta muchos aspectos de
cada situación para que se lleve a cabo correctamente y sin retroceder en el
avance que pueda presentar ese niño.
APRENDIZAJE
SOCIAL O VICARIO
También
se considera de la rama del conductismo y se le conoce también como el
aprendizaje modelado, es decir, la imitación de un modelo. Se podría definir
como la obtención de conductas a partir de la observación. Este hecho está muy
presente durante la infancia, ya que los niños se fijan continuamente en los de
su alrededor y adoptan posturas que les han gustado de éstos y que son más
fáciles de imitar. Aun así, a medida que el niño vaya creciendo, éste se irá
volviendo más selecto a la hora de obtener conductas y actuar ya que será más
consciente de sus actos y las consecuencias de éstos.
Dentro del aprendizaje vicario se
encuentra Bandura, el cual especificó que para que se realice la imitación hay
una serie de factores que afectan: el ambiente, la conducta, los factores
personales y los cognitivos. Aun así, todos estos factores no afectan por igual
a todos (esto se pudo ver con el ejemplo de los dos hermanos que veían la
televisión al mismo tiempo y sólo uno de ellos decidió imitar al personaje). Para
que un niño decida imitar una conducta debe pasar por varias fases:
- - Atención: se selecciona qué se quiere observar y de
quién.
- - Proceso de retención: se trabaja la capacidad de
retener la información a corto y largo plazo.
- - Proceso de producción y de reproducción motora:
realiza aquella conducta y la va perfeccionando.
- - Proceso de motivación: según el refuerzo de los
demás y el de uno mismo, esto condicionará la repetición de la conducta o no.
Otro
autor que encontramos es Zimmerman, el cual basa sus teorías en Bandura pero
esta vez más enfocado al mundo educativo. Creó el aprendizaje autorregulado, es
decir, que el propio alumno sea capaz de fijarse unas metas, objetivos, qué
técnicas de estudio emplear, etc. Dio a conocer unas estrategias para mejorar
la autorregulación del funcionamiento personal y del ambiente de aprendizaje,
además de las influencias conductuales y ambientales que pueden presentarse.
Opino que estas aplicaciones al ámbito educativo
son muy importantes para que el mismo alumno vaya obteniendo cada vez más
autonomía y no depender tanto del maestro, es decir, que vaya desarrollando una
visión más crítica de su propio aprendizaje e ir mejorándolo en caso de ser
necesario. Con esto no estoy diciendo que el maestro deba trabajar lo más
mínimo o únicamente enseñar la materia y corregir los fallos, sino que debe dar
la oportunidad de que sus alumnos puedan ir conociéndose a ellos mismos, tener
confianza a la hora de hacer las cosas y no depender siempre de la aprobación
de una figura que se encuentre más arriba que ellos para poder sentirse
realizados.
LOS
MODELOS COGNITIVOS
El cognitivismo, como había dicho anteriormente,
era bien contrario al conductismo. Esta contrariedad es debido a que los
supuestos aprendizajes que se realizaban a partir del estímulo-respuesta no
eran interiorizados correctamente, es decir, que se corría el riesgo de que no
se produjesen aprendizajes significativos. Pero como metodología, el
conductismo es el más cómodo, todo sea dicho.
Respecto
al cognitivismo, éste va más allá. Los cognitivistas no ven a los alumnos como
una tabula rasa, sino como individuos que ya poseen unos conocimientos que se
tendrán que ir ampliando a medida que interactúen con su entorno.
Uno de los autores
que encontramos en esta rama es Piaget,
autor de la epistemología genética, una teoría que defiende que el conocimiento
humano se adapta al medio en el que se encuentre. Es por esto que en nuestra
labor como futuros docentes debemos ofrecer al niño un entorno adaptado,
enriquecedor y atractivo, para que sea éste mismo sujeto el que decida
conocerlo e indagar sobre este entorno sin imposiciones. Además, como
integrante del movimiento cognitivista, él apostaba por la adaptación de los
nuevos aprendizajes a los que ya tiene el niño de antes. Para llevar a cabo
esto deben pasarse dos procesos, el de asimilación de los nuevos contenidos y
la acomodación de éstos a los ya obtenidos con anterioridad. Es de esta manera
que se van creando esquemas mentales, y es por esto que en nuestra práctica
educativa debemos mostrarnos accesibles a ellos y disponibles a resolver sus
dudas de una manera correcta y adaptada a su edad (con esto último no estoy
diciendo que haya temas de mayores y temas de niños, sino que la forma de
explicar debe estar adaptada a cada edad).
Además, y como bien sabemos y hemos estudiado años tras año, Piaget
fue el autor de los estadios de desarrollo desde la infancia hasta la
adolescencia en temas sensoriales, motores, lingüísticos, de pensamiento,
egocentrismo, etc. El problema que han desarrollado estos estadios es que
muchos docentes se han dejado llevar por la marca de cada uno de estos
estadios, se ha generalizado el desarrollo sin respetar el ritmo de cada niño.
Es por esto que en nuestra futura labor educativa deberíamos únicamente tener
en cuenta estos estadios, pero no basarnos en ello.
Otro autor, coetáneo
al anterior, fue Vygotski, el cual
defendió que la construcción del conocimiento es a partir de la interacción
social y el uso del lenguaje y de los signos como herramientas para obtener
dicho aprendizaje.
Fue en este momento que se nos planteó lo siguiente: ¿qué va antes, el lenguaje o el pensamiento?
Según Vygotski, el lenguaje iba antes, mientras que Piaget pensaba al
contrario, que era antes el pensamiento que el lenguaje.
VS
Después de haber
reflexionado y de haber comparado ambos autores, me ha sido muy difícil
decantarme por una de estas opciones propuestas. Aquello que me hacía dudar era
qué se consideraba por “lenguaje”, si el hablado o también el gestual. Si
dentro de este concepto de lenguaje se encuentra el gestual, también se podría
considerar como lenguaje al simple hecho de llorar o de señalar, pero claro, si
están llorando o señalando algo es porque realmente piensan que hay una
necesidad y, por lo tanto, hay pensamiento antes. Y cuando se muestran las
primeras necesidades, el niño busca la manera de comunicar aquella necesidad.
En conclusión, en un principio pensaba que por qué no podían ir a la par,
pero después de darle vueltas al asunto acabé decantándome por Piaget (viendo
que el niño tiene pensamiento desde una edad muy temprana y a medida que va
empleando y ampliando el lenguaje, éste le ayuda a estructurar su pensamiento).
También mostró la
teoría de cómo se produce el aprendizaje a partir de la posesión de tres zonas
de desarrollo:
- Zona de desarrollo actual o real: conocimientos que el niño ya tiene
y sabe hacer.
- Zona de desarrollo potencial: potencial ampliable, por lo tanto, es
aquello que podrá hacer el niño.
- Zona de desarrollo próximo: es la distancia entre aquello que sabe
hacer el niño y aquello no sabe pero que podrá llegar a saber algún día.
Respecto a la Zona de Desarrollo Próximo, aquí destaca también la
aportación de la teoría de la Bastida de Bruner. Ésta trata en que el maestro
ofrece ayudas puntuales al alumno para que éste vaya obteniendo cada vez más
autonomía y vaya construyendo su propio aprendizaje. Es por esto que el maestro
deberá saber desde qué punto partir, qué ayudas ofrecer y cuándo.
Ausubel fue un autor que puso
freno a la pedagogía que optaba por realizar unas actividades realmente
originales pero que al final se acababan consolidando incorrectamente. A cambio
de esto, ofreció las pedagogías innovadoras, es decir, trabajar de una forma
alternativa los contenidos, como es a partir de proyectos, del currículum en
espiral, etc. Dejando así de lado el aprendizaje memorístico (mal consolidado)
y dando protagonismo al aprendizaje significativo que todos ya deberíamos
conocer a la perfección.
Respecto a Bruner, su aportación al ámbito
educativo está relacionado con el estudio sobre el lenguaje del niño y cómo le
ayuda a estructurar su conocimiento a partir de la formación de categorías en
las que archivar los conceptos. Bruner apuesta por el aprendizaje por
descubrimiento, que es a partir del trabajo por proyectos, es decir, aprender a
seleccionar información, simplificarla, tomar decisiones sobre ésta, formular y
verificar hipótesis, etc.
El niño deberá pasar tres etapas de representación de los modelos
mentales y de la realidad:
- Representación enactiva o ejecutora: se conocen las características
físicas del objeto a partir de su manipulación, gusto, tacto,...
- Representación icónica: una vez ya conoce el objeto en ese sentido,
se ve capaz de representarlo en dibujo.
- Representación simbólica: es la capacidad de representar ese objeto
con otros que no tienen relación con éste.




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